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Por Eder Delgado – 5 de septiembre 2016 

Hace siete años, Monterrey estaba siendo opacado por una ola de violencia terrible. En ese 2009, fui asaltado dos veces.

La situación movió a muchas personas a lanzar un llamado a la acción según sus posibilidades, pero mis amigos y yo no teníamos otra cosa más que las ganas de contribuir.

De ahí, propusimos NaviDemos como un evento donde acercarnos y sensibilizarnos acerca de la complicada realidad que se vive en sectores vulnerables, disminuyendo las necesidades inmediatas con ese espíritu juvenil de dar.

Funcionó bien y ahora moviliza a casi 100 estudiantes de preparatoria y universidad en Monterrey, sumando voluntades con otros 10 estados que replican el proyecto.

Puede sonar un proceso fácil, pero han sido siete años de aprendizaje puro, de saber qué funciona y qué no, qué factores realmente mueven al cambio y cuáles otros solo son como aspirinas para pasar el rato.

No seré el gurú del desarrollo de proyectos ni mucho menos, sin embargo, me ha tocado la oportunidad de encontrarme con gente apasionada que está buscando la forma de pasar de la idea a la acción.

Y cuando les escucho hablar, no puedo evitar pensar en el Eder de dieciséis años y lo que me hubiera gustado saber para que NaviDemos, y todo aquello que le siguió, cambiara la vida de más personas.

NaviDemos 2015

Si platicara conmigo hace siete años, me haría estas veinte preguntas. No para tirarme las ideas para abajo, sino para retarme y prepararme para los obstáculos que vendrían:

  1. ¿Qué faltaría en el mundo si tu idea o proyecto no existiera?
  2. ¿Cuál es la problemática que buscas resolver?
  3. ¿Cómo es la persona que se enfrenta a ese problema?
  4. ¿De qué manera esa problemática nos afecta a todos?
  5. ¿Por qué crees que no se ha tenido una solución?
  6. ¿Hay alguien más que lo esté haciendo localmente?
  7. En caso de que sí, ¿puedes sumarte o colaborar? ¿Por qué tendrías que comenzar algo distinto?
  8. En caso de que no, ¿hay alguien que lo esté haciendo en otro país?
  9. ¿Tienes las habilidades y recursos para empezar hoy?
  10. Si alguien te dijera que tienes que comenzar en este preciso momento, ¿qué harías?
  11. ¿Tienes algún estimado de cuánto dinero requieres para que suceda?
  12. ¿Cómo esperas obtener ese dinero?
  13. Si de pronto deja de haber personas que te regalen las cosas, ¿qué harías?
  14. ¿Cuál es el peor escenario que podría pasar? ¿Tienes listo un plan b?
  15. Te encuentras a un millonario de 80 años dispuesto a darte el dinero necesario para que tu proyecto se cumpla, ¿cómo se lo explicarías?
  16. ¿Cuáles son los 3 resultados que te demostrarían que el proyecto fue un éxito? Dímelo con números.
  17. ¿Qué tienes que hacer para que el proyecto funcione aunque no estés?
  18. ¿Tu proyecto te emociona tanto que no puedes dejar de hablar de él?
  19. ¿La gente se emociona contigo cuando te escucha contarlo, al punto de querer apoyarte?
  20. ¿Hay alguna situación que te llevaría a tirar la toalla?

Nos urgen líderes que tomen acción y cambien las cosas, sabiendo que se necesita el primer paso para hacerlo. No te desesperes si crees que llegaste a un callejón sin salida, es ahí donde empiezan las pruebas que después te desarrollarán las habilidades para saltar los muros.

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