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Por Alejandro Sotosonrisas – 2 de marzo 2016 

La historia de la humanidad, entendida como interacción, ha vivido un proceso de apertura; e indirectamente, de democratización. Todo, desde el conocimiento hasta los medios de producción han pasado de la mano de algunos pocos a la potencialidad de la gran mayoría.

Todo esto, gracias a la tecnología. Inventos como la imprenta de Gutenberg, la electricidad de Tesla y el surgimiento de internet, ha permitido que la sociedad aprenda acerca de su entorno y lo utilice a su favor.

Lo interesante es que esa revolución tecnológica se está acelerando rápidamente permitiendo una inteligencia colectiva inimaginable para nuestros antepasados, o como dice Don Tapscott, en su plática de TED, Four Principles for the Open World (Los cuatro principios para la apertura mundial), “La imprenta nos dio acceso a la palabra escrita. El internet permite que cada uno de nosotros sea un productor. La imprenta nos dio acceso al conocimiento. El internet nos da acceso, no solo a la información y el conocimiento, sino a la inteligencia de los cerebros de otras personas a nivel mundial.”

Según él, la revolución tecnológica está abriendo el mundo, y eso se está convirtiendo en un computador mundial gigante; casi como un cerebro colectivo. Pero, para que esa super mente pueda funcionar de manera óptima, se requieren cuatro principios fundamentales. Es decir, debemos transformar nuestras instituciones y a cambio, podemos llegar a una era gloriosa de colaboración.

 ¿Lo más interesante? Que según él, no hay fuerza más poderosa la primera generación de nativos digitales. Es decir, aquellos que nos encontramos en los millenials y la “Generación Z” tendremos un papel protagónico en esta mutación. En palabras de Don, “el empuje de la tecnología, una patada demográfica de una nueva generación y un tirón de la demanda de un nuevo entorno económico mundial están haciendo que el mundo se abra.”

He aquí los cuatro principios para la apertura, con sus respectivas lecciones:

  1. Colaboración: Entre más personas participen en el proceso, mayor será la innovación. En otras palabras, aprovecha el talento externo. Los modelos de economía colaborativa permiten que, en vez de contratar a los expertos, generes un espacio en donde ellos puedan desarrollarse de manera autónoma generando utilidades para todos. Sin duda será más barato y la oferta de ideas será mucho mayor. Sólo recuerda que aquí hay liderazgo pero no hay un líder. Se trata más de dejar que las mentes vuelen libres.
    Un ejemplo de esto es Nasa; quien organiza concursos de ideas abiertos al público para encontrar soluciones innovadoras. Aquí dejo uno que premia 10 mil dólares por la mejor solución de cómo sobrevivir en Marte.
  1. Transparencia: La tecnología permite detectar, analizar e informar problemas cuando surgen en el proceso. Por lo mismo, las instituciones están cada vez más al descubierto; para bien y para mal. Aquellos que son honestos, y hacen las cosas por un motivo más grande que el lucro, son exhibidos de buena manera y apoyados por los seguidores de esa misma causa. Aquellos que buscan hacer las cosas por abajo del agua, tarde o temprano saldrán a flote. Por ello, es momento de ser congruentes y veraces. Si dices que un producto es bueno, mas vale que lo sea, o la gente te desmentirá y perderás tu credibilidad en el camino. Si aún no lo crees, tal vez deberías revisar el trabajo de Global Witness una organización mundial que busca evidenciar a las compañías que generar impacto negativo desde el anonimato. En otras palabras, en un mundo donde todas las acciones tienen consecuencias visibles al público, el emprendimiento social es el único modelo viable.
  1. Compartir: La innovación aumenta entre mayor libertad existe en el intercambio de la información. Es decir, si estamos en la construcción de una mente global, no podemos poner candados entre neuronas, o lo que viene siendo lo mismo, no podemos poner patentes que impidan la inspiración y contribución a una misma idea. Lo mejor que podemos hacer es buscar modelos que no dependan de la propiedad intelectual porque, eventualmente, tendremos que renunciar a ella si queremos soluciones. ¿cuál es el futuro? Revisa la nueva red social de HITRECORD, una productora que genera colaboraciones sin propiedad intelectual a manera de red social.
  1. Empoderamiento: La información es poder y la manera en la que se distribuye lo es todo. Cuando la iglesia y el gobierno poseían el conocimiento, no había manera de combatir. Ahora que la tecnología permite una distribución más democrática, todos se reparten el poder; lo que obstaculiza el abuso entre las partes. Un ejemplo de esto es el uso del internet y las redes sociales en la movilizaciones de la Primavera Árabe. Más allá de los resultados de la misma, lo interesante es las posibilidades que surgen gracias a la libertad de expresión. Dejo aquí una entrevista con Dima Khatib, periodista y bloguera árabe que profundiza sobre lo anterior.

La idea esencial aquí es que estamos entrando a una era donde el cambio se logra a través de la colaboración, con inteligencia en red. Es decisión de cada quien el papel que quiere jugar en esta dinámica. Yo, como emprendedor, creo que debemos de liderar este cambio, contribuyendo para un mundo más sustentable.

Publicado originalmente en: http://disruptivo.tv/apertura/

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