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por César Cossío – 8 de septiembre de 2015

Una verdad innegable que ha estado azotando a la humanidad desde hace muchos años es que somos una sociedad consumista (en la mayoría de los lugares), y a la vez también somos una sociedad que provoca muchos desechos, principalmente esos que no se degradan con el tiempo. El principal quizás, el plástico.

El desperdicio por plástico es alarmante, considerando, primero, que es producido por combustibles fósiles (y refiriéndonos al tradicional), entonces es por fuentes no renovables; y segundo, que la mayoría del plástico consumido y utilizado por ejemplo para empaques solo se usa una vez y es desechado.

Tan solo en 2013 se produjeron 299 millones de toneladas de plástico, los cuales en su mayoría acaban en los océanos o en terrenos baldíos. Por cierto, el plástico tarda entre 500 y 1000 años en biodegradarse.

El reciclaje es solo una de las posibles soluciones para este tema, la adopción de empaques más amigables con el medio ambiente es otro, pero aún los gobiernos, dada la infraestructura o el interés, todavía no emplean los mecanismos necesarios para implementar acciones más exigentes para evitar un mayor desperdicio de este material. Ahora, unos chavos de Canadá podrían tener una solución trascendental para el uso de este recurso.

Bienvenidos a Social Plastic

Esta iniciativa proviene de un proyecto que iniciaron David Katz y Shaun Frankson, fundadores de The Plastic Bank. Ellos tienen como objetivo monetizar el plástico, convirtiéndolo en una fuente de ingreso para las personas más pobres.

¿Cómo funcionaría esto? Las personas que recolecten el plástico podrán intercambiarlos por bienes (no dinero) o bien, tener acceso a maquinas de impresión 3D que les permita imprimir objetos para su comunidad, como puede ser un filtro de agua.

The Plastic Bank planea hacer dinero mediante la venta de la acumulación de plástico a las compañías que vean valor en la producción de productos para los más necesitados.

Esta compañía puso sus primeros centros de operación en Lima, Perú, y otros en el sur de China, Indonesia e India.

Lo mejor de esto quizás es su impacto en el Triple Bottom Line:

Económico: Generando ingresos mediante la venta del plástico

Ambiental: Reciclando a la vez que las compañías dejan de producir nuevo plástico

Social: Una fuente de ingresos para las personas en pobreza

El problema del plástico en el mundo

Principalmente queremos hacer énfasis en una parte muy delicada, la llegada de este polímero a los océanos, un lugar donde los animales marítimos sufren y ven minado su ecosistema natural, mediante la NO INTERVENCIÓN de los desechos del ser humano.

Aquí les dejamos un video sobre posibles soluciones que puede tener el seguir abordando el tema del plástico como uno de los objetivos que traigan sostenibilidad al planeta.

 

¿Qué opinas #changer? ¿Crees qué una solución como la de #SocialPlastic pueda funcionar en México?

 

 

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